miércoles, 26 de agosto de 2015

#25 - Activar un cambio en el afuera

Agustín Franco (Humano Cósmico)
Córdoba.


¿Qué te acercó a la música?
Supongo que mi viejo, desde chico siempre nos hacía escuchar Creedence, Elvis, y mi vieja mucho The Beatles. Pero en verdad fue con unos amigos de la secundaria y mi hermano más chico, quienes tuvimos nuestra primera banda. Después, con los años, en el 2006, agarré la guitarra y con un amigo, Harry, empezamos a sacar temas de The Strokes y armamos una de las primeras bandas indie en Córdoba. Dirty Shoes, se llamaba.

¿Cuáles fueron tus primeras incursiones?
En mi primera banda con mi hermano, cantaba, más que cantar era gritar, hacíamos algo de hardcore y algunos temas de Todos tus muertos. Luego, en Dirty Shoes tocaba la guitarra, éramos dos violeros. Ahí empecé a conocer lo que era tocar en vivo seguido.


¿Tenés una metodología de composición y trabajo?
Me gusta escribir, pero en general siempre hago la música y después voy viendo la letra que puede combinar con la melodía.

¿Cuál es el momento más placentero del proceso musical?
Cuando uno dice: “¡está hecho, está terminado!”, es especial.

¿De qué hablan tus canciones?
Del sentir, de la sol-edad, de ser un poco más conscientes con lo que nos pasa y, sobre todo, amor.

¿Qué esperás que pase con tus canciones?
En primera instancia, que las personas las escuchen. Y segundo, que si eso sirve para activar un cambio en el afuera o bailotear ¡mucho mejor!

¿Cuándo empezaste tu camino solista y por qué?
A mediados de 2014 me harté de renegar con las personas en la banda que tenía, así que como componía yo los temas, empecé a cantar y me lancé. Humano Cósmico es mi nombre artístico y signo en el calendario maya, ya que me resuena mucho y lo sigo.

¿Cómo ves la escena musical?
La veo muy bien, hay de todos los gustos y colores, algunas cosas interesantes. Igual, a mí me gustan los artistas que no son convencionales.

¿Con que músicos de tu entorno te sentís emparentado?
Tengo muchos amigos músicos, así que con todos ellos, a pesar del estilo de cada uno, supongo que es una retroalimentación.

¿Encontrás alguna identidad musical propia de tu zona o circuito?
Hace unos años que vivo en Barrio Güemes, un barrio que se caracteriza por lo artístico y lo bohemio, se respira mucho arte en la zona.

¿Un disco?
El disco de Lex Luthor y los Aquazombies, una banda de Córdoba.

¿Una canción?
“Sr. Invierno”, de Carlos Nada.

¿Una frase?
“Dejarte fue la promesa de regreso”.

¿Un espacio?
La Colina, un lugar excelente para ver un atardecer en la ciudad. Le compuse un tema :D.

¿Con quién continúa la serie?
Tokarly Medina →

EL MÚSICO POR SU CANCIÓN: "LA COLINA SIDERAL"

miércoles, 19 de agosto de 2015

#24 - Creo que todos nos estamos colgando de las bolas de El mató a un policía motorizado

Carlos Nada
Río Ceballos, Córdoba.



¿Qué te acercó a la música?
No estoy muy seguro, empecé a tocar la guitarra a los quince años, después de haber visto por MTV el tema “All the small things” de Blink 182. En esa misma época formé parte del coro municipal del pueblo donde iba al colegio, Río Ceballos. El director de ese coro me influenció bastante.

¿Cuáles fueron tus primeras incursiones?
Lo primero que aprendí a tocar fue el intro de "Enter Sandman", por un amigo del cole que la tocaba y me lo pasó. Después de eso, “Come as you are” de Nirvana. Y así diferentes puchitos de temas. Internet hizo lo suyo también, con las tabs. Finalmente llego La Renga y Pappo, cuando tocaba un poco mejor, con eso aprendí las pentatónicas.

¿Tenés una metodología de composición y trabajo?
Sí, generalmente tengo primero los acordes y luego surge sola la melo y posteriormente la letra. También me ha pasado que saliera todo junto. Pero lo más importante es que trabajo muchas maquetas, me grabo con lo que tenga a mano y luego me estudio a mí mismo, por decirlo de algún modo.

¿Cuál es el momento más placentero del proceso musical?
El vivo.

¿De qué hablan tus canciones?
Todo un poco, amor, desamor, soledad, el cielo, la tierra. Procesos personales muy intensos, mis propios miedos, supongo.

¿Qué esperás que pase con tus canciones?
No mucho en realidad, si a alguien le gusta o se siente identificado ¡mortal! Pero más que nada es una cuestión más personal, es decir, me han salvado la vida más de una vez.

¿Cuándo empezaste tu camino solista y por qué?
Mi carrera solitas nace junio de 2014, cuando por accidente me grabé cantando y tocando “Mi último movimiento”, de El mató… Después de ese suceso, me encontré haciendo mis propias canciones. Supongo que también por la necesidad de querer expresar cosas que me pasaban, que con el proyecto que tenía en aquel momento no podía: Nuncanadienada, dúo experimental, noise, ambient.

¿Cómo ves la escena musical?
Me gusta, me parece que está creciendo y mucho. Hoy muchas bandas y gente con ganas de trabajar y crear.

¿Con que músicos de tu entorno te sentís emparentado?
Pasa por una cuestión de amistad, no de género ni movidas. Hijos de la Tormenta, Las hijas de Israel, Autito, el niño autista, El pelele, Humano Cósmico… Podría nombrar muchos, pero en fin.

¿Encontrás alguna identidad musical propia de tu zona o circuito?
Creo que todos nos estamos colgando de las bolas de El mató a un policía motorizado.

¿Un disco?
The new capes, EP I y II.

¿Una canción?
Dislusiva, Hijos de la Tormenta.

¿Una frase?
“Sólo espero que al final no sólo sea diluirme en el mar”, Hijos de la Tormenta.

¿Un espacio?
Casa Taller, Casa 13, Hipo bar Mutante.

¿Con quién continúa la serie?
Humano Cósmico 

EL MÚSICO POR SU CANCIÓN: "...".

miércoles, 12 de agosto de 2015

#23 - Recetas para cambiar la percepción

Damián Altmann Kury (Dami Polvo de Hadas)
Zárate, Buenos Aires.



¿Qué te acercó a la música?
Mi papá y mi mamá siempre me hicieron escuchar música, desde bebé, como Led Zeppelin, Eric Clapton, The Who, David Bowie y Paquito de Rivera. Luego, durante la niñez en los años noventa, se escuchaba mucho grunge en casa. Alrededor de los diez años me preguntaron qué instrumento me gustaba y  terminé optando por la guitarra eléctrica. Ahí arranqué clases y me metí en el mundo de la música.

¿Cuáles fueron tus primeras incursiones?
A los trece años empezamos a tocar una versión de “Louie Louie” con un baterista amigo, de mi edad, con el que terminamos armando nuestra primera banda. Climbers, se llamaba. Y hacíamos temas propios. Mi primera composición fue un tema instrumental que se llamó "Pantalones Cortos en la Escuela", ya que nos rompían las bolas en el secundario para que fuéramos de pantalones largos. A partir de ahí, empecé a tocar en varias bandas como guitarrista: Acaraeperro, Ni Hablar y Locos del Aire, durante la primera década del dos mil.

¿Tenés una metodología de composición y trabajo?
Respecto a la música instrumental, me siento cómodo generando climas, atmósferas, impresiones, sensaciones. Flasho con un método (para mí) impresionista, intuitivo. Uso bastante los modos griegos, y pensar la música con un lenguaje de intervalos musicales me resulta cómodo, natural. Suelo componer y grabar todas las líneas de todos los instrumentos en mis discos solistas. Componer sobre la grabación también me encanta.

¿Cuál es el momento más placentero del proceso musical?
La composición, la conexión con esos seres sin cuerpo tridimensional que algunos llaman musas y afectan a la inspiración. De hecho, uno los inhala mientras está creando, y se siente que somos todos UNO. Experienciar el infinito es un instante eterno.

¿De qué hablan tus canciones?
Son intentos de explicar lo inefable. Hay mucha influencia del yoga, de experiencias psicodélicas, algunos puntos de vista socio-políticos del mundo, recetas para cambiar la percepción, cuentos, amores, chistes. 

¿Qué esperás que pase con tus canciones?
Que generen motivación o influencia benigna en el mundo. A veces sucede y es hermoso. A veces no pasa nada, y está todo bien igual.

¿Cuándo empezaste tu camino solista y por qué?
En el 2007 grabé mi primer tema solista, un reggae medio dubeado instrumental, luego algunos otros, experimentando. Creo que la idea de la liberación a través de la música experimental, el noise, la música libre, me inspiró bastante a largarme a hacer cosas solo. Por otro lado, me encanta componer y tocar temas nuevos una y otra vez, o a veces volver a lo viejo sin dar explicaciones; sólo es más fácil. En equipo también está bueno, pero es diferente. Por eso toco solista y en bandas: me gustan las dos cosas.

¿Cómo ves la escena musical?
Como siempre, si uno quiere tocar: toca; si uno quiere escuchar: escucha; si uno quiere bailar: baila. En una época había represión con la libre expresión artística, hoy en día (en Argentina al menos) me parece que no. Hay gente que hace música con intenciones monetario-económicas por delante de las artísticas y se encuentra con ciertas trabas. Por mi parte, me interesa la música para vivir; para sobrevivir me busco otra cosa. 

¿Con que músicos de tu entorno te sentís emparentado?
Con Juan y Los Planetas, Merlina Zamar, Gatopardo, Ciruela Split, Ary Rodríguez, David Altmann, Jorge Rodolfo Altmann, Kimba, Jim Jim, Lucas y su Computadora, Luaxhe, Isis, Nórdicos Andinos, Pablo Martín Rodríguez, Jr. Perilla, Perú, y muchos más.

¿Encontrás alguna identidad musical propia de tu zona o circuito?
La experiencia de sentir la unión con la Unidad Cósmica que Todo lo abarca suele darse con quienes he compartido música. Creo que es lo que más nos identifica. Y ayudarnos sin egoísmo, la competitividad artística no la comprendo, por eso no suelo frecuentar esos ambientes. 

¿Un disco?
Zárate te Atrapa, Volúmenes I y II, de Verde Austral Hermoso.

¿Una canción?
“Coágulo Mineral”, de Merlina Zamar.

¿Una frase?
“Viva el arte”.

¿Un espacio?

¿Con quién continuamos esta serie?
Carlos Nada →

EL MÚSICO POR SU CANCIÓN: "DESTINO"

miércoles, 5 de agosto de 2015

#22 - Tenemos el río, el delta, la isla... Muy buena fuente de inspiración

Juan Collado (Juan y los planetas)
Campana, Buenos Aires.



¿Qué te acercó a la música?
De chico empezó a despertar mi curiosidad musical a través de mis hermanos más grandes. Ellos en la adolescencia, en los noventas; y yo, un pibe que iba creciendo con el grunge, punk, rock, etcétera. Después, en la primaria nos juntábamos con amigos que compartíamos gustos musicales y nos pasábamos discos que teníamos y que nos gustaban. Para los demás compañeros éramos los “distintos” del salón, ya que pocos solían escuchar, investigar y curiosear en el ámbito musical. Ahí lo conocí a Damián, un amigo con el cual salíamos a andar en skate y juntarnos a escuchar discos e intercambiar gustos musicales.

¿Cuáles fueron tus primeras incursiones?
En una Navidad, cuando tenía nueve o diez años, compré en Musimundo (cuando realmente vendían discos) mi primer CD original, Dookie de Green Day, a $10. Y después, el Anthology de los Ramones. Esos dos discos, creo que fueron los que iniciaron mis ganas de empezar a entrar en la música. A los once y doce años formamos la primera banda de amigos del barrio, que se llamaba Rancho Viejo, éramos un trio punk con canciones que componíamos nosotros y hablaban, la mayoría, de personajes del barrio. Yo tocaba la batería, Elías la guitarra y Mailén el bajo. Nos juntábamos todas las tardes con mi perro Lucky en la casa de la vieja Noelia, junto con Elías y otros amigos del barrio, y a la tardecita íbamos a ensayar a casa. Ahí empezó todo y no paró nunca, en el barrio, con influencias de amigos más grandes, el Tuty, Chivi, Picon, Jr., Los 7 Magníficoz, Gatopardo, fiestas en el barrio, skate… ¡Cuántos recuerdos hermosos!

¿Tenés una metodología de composición y trabajo?
No, no tengo una metodología concreta al momento de componer temas, creo que es bastante amplio el tema de la composición. Todas las canciones las compuse en distintos momentos, de distintas formas y en distintos estados de ánimo. Algunos temas tienen música y después les agrego letra y otros al revés. Algunos salen en zapadas medias mántricas, otros en conjunto con amigos, etcétera. También creo que la letra y la música son dos cosas totalmente diferentes y la unión de estas dos forman algo increíble, que debe apreciarse en distintos géneros musicales. Es por eso que apoyo a los nuevos y viejos cantautores y la diversidad de personas que están saliendo últimamente, con guitarra en mano, sin pedir nada a cambio.

¿Cuál es el momento más placentero del proceso musical?
El proceso musical tiene diferentes etapas. Me parece que el momento creativo, cuando se empieza a crear la canción, está buenísimo. Y como toda idea, cuando empieza debe concretarse de alguna manera. Tener una respuesta buena o mala, constructiva o no, es muy importante, y me parece que la canción se siente realizada cuando hay una respuesta del público, de un amigo al que le mostrás el tema por primera, de un familiar cuando te pone play en youtube, o cuando te dan un abrazo después de un show y te dicen que les encantó. Esas dos etapas creo que son las más placenteras para mí.

¿De qué hablan tus canciones?
De sacarse los prejuicios que nos mete la gente, de la cosas lindas como andar en bici, algunas son bastante metafóricas, otras infantiles, medio graciosas, y alguna que otra de amor.

¿Qué esperás que pase con tus canciones?
Que rueden, que recorran como el viento distintos lugares y corazones, que comuniquen y expresen.

¿Cuándo empezaste tu camino solista y por qué?
Arranqué en 2012 con canciones que no salían de mi habitación y con ganas de sacarlas a flote. Ya venía tocando en bandas, desde siempre, pero nunca cantando. Un verano me invita un amigo a tocar mis temas en el local de skate que tenía. Era un local chico, fue gente, estaban todos bastante cerca, había muchos silencios. Empecé a transpirar y en la mayoría de los temas me temblaba la carretilla, ja ja. Creo que ahí se me fue la vergüenza de cantar en vivo.

¿Cómo ves la escena musical?
Se nota que hace un tiempo viene cambiando bastante la escena musical. Diversidad cultural por todos lados, en la calle, en bares, casas, centros culturales. Está buenísimo el circuito que se genera y también la aceptación por parte de la gente de los lugares a donde vas a tocar. Ya no es el mismo trato que venía pasando, como sabemos, después de lo de Cromañón. Hubo muchas trabas y clausuras de espacios. Ahora ya no necesitamos un espacio, porque se puede tocar en donde uno quiera.

¿Con que músicos de tu entorno te sentís emparentado?
Con mucha gente, muchos amigos que tengo son músicos, algunos andan viajando, otros están cerca, andamos todos tocando siempre. Entre estos, están Dami Polvo de Hadas, Jim Jim, Porcelain Dolls, Peru, Billordo, Ñuman, Círculo Cromático, Los Rusos Hijos de Puta, y demás.

¿Encontrás alguna identidad musical propia de tu zona o circuito?
En Zárate, Campana y alrededores (Buenos Aires provincia) hay desde hace mucho tiempo una gran cantidad de artistas de diferentes ramas. Hay un circuito independiente muy fuerte, que va más allá de lo que es la capital, a pesar de que estamos cerca. Eso está buenísimo, porque la gente que viene de otros lados la pasa re bien cuando viene para acá. Tenemos el río, el delta, la isla... Muy buena fuente de inspiración.

¿Un disco?
Viento Magnético, Matías García.

¿Una canción?
 “Dios es un rocker”, Gatopardo.

¿Una frase?
“El que mucho abarca poco aprieta”.

¿Un espacio?
Hay varios lugares donde toqué, que me gustan mucho. En Campana puede ser Pachamama Espacio Cultural, La casa del árbol, en Palermo, también es un lugar muy lindo, Antiguo Cine Gloria, en Maschwitz, también.

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Dami Polvo de Hadas (Damián Altmann Kury) →

EL MÚSICO POR SU CANCIÓN: "GIOVANNI"